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El Clínico aplica una radioterapia más precisa contra los tumores

El nuevo acelerador cuenta con un sistema que permite dar las dosis en la zona enferma sin dañar los tejidos sanos
El nuevo acelerador lineal ofrece unos tratamientos muy seguros

El nuevo acelerador lineal de electrones del Hospital Clínico Universitario -el segundo del centro hospitalario- dispone de un sistema de verificación que permite dar a los pacientes oncológicos unas radiaciones más seguras y precisas en la zona afectada por el tumor, sin tocar los tejidos sanos que lo rodean.

Este método ya está en marcha con muy buenos resultados, según manifestó a este periódico el director de la unidad clínica de gestión de oncología del centro sanitario, José Antonio Medina.

El sistema de radioterapia guiada por la imagen (IGRT) está incorporado dentro del acelerador lineal y cumple la función de un TAC que examina la zona tumoral que hay que radiar. Además, este dispositivo se utiliza también para fijar con exactitud en qué lugar hay que situar las dosis de la radiación para el tratamiento.

En el caso del cáncer de próstata, por poner un ejemplo, los médicos verifican que la radiación llega con precisión al tumor sin afectar al tejido sano que lo circunda. Además, se logra reducir los efectos secundarios del tratamiento, indicó el doctor Medina. «Gracias a este método estamos seguros de que radiamos el tumor sin dañar a otros órganos», añadió el director de la unidad clínica de gestión de oncología.

Proceso seguro

La verificación del tratamiento no solo se aplica a pacientes con un cáncer de próstata, sino a todo tipo de enfermos oncológicos. En primer lugar, se hace un TAC del lugar que se quiere radiar; en segundo, ese TAC se fusiona con otro realizado el primer día que el enfermo acudió a la consulta y se le diagnosticó que sufría un tumor. Seguidamente, se observan las posibilidades de error y se fija la mejor posición del paciente, sin necesidad de moverlo en la mesa en la que se le tumba para radiarlo. Por último, se procede a aplicar las dosis radiactivas necesarias. Cada sesión se prolonga durante unos quince minutos. Los tratamientos duran de una a siete sesiones, según las necesidades de cada persona y el tipo de tumor que padece.

Las aplicaciones que presenta el nuevo acelerador lineal del Clínico Universitario favorecen un mayor grado de sofisticación en los tratamientos. Las dos características principales de este equipo son más precisión a la hora de aplicar la radiación y un mayor número de pacientes tratados. Otra ventaja es que está dotado de radioterapia de intensidad modulada (IMRT), método que posibilita administrar la radiación específica en unas zonas de tratamiento con mayor intensidad que en otras.

El año pasado, el hospital atendió a 1.500 enfermos oncológicos nuevos. Para el presente ejercicio se espera recibir a otros 1.600. «Disponer de un segundo acelerador favorecerá que seamos casi autosuficientes y que no tengamos que enviar a los pacientes a radiarse en otros centros, comentó José Antonio Medina.

Porcentaje de curación

Este especialista aseguró que del 50 al 60% de los pacientes oncológicos se curan. Es frecuente que el tratamiento radioterápico se combine con la quimioterapia y la cirugía. Los tumores detectados en un estadio inicial y de un tamaño diminuto se curan con mayor facilidad con la radioterapia.

El doctor José Antonio Medina señaló que «no hay lista de espera para la radioterapia». Desde que al enfermo se le indica que precisa el tratamiento para enfrentarse al tumor hasta que empieza a aplicársele, como máximo transcurren quince días», aseguró.

Los Datos

  • Pacientes. El Hospital Clínico Universitario verá este año a unos 1.600 enfermos oncológicos nuevos.
  • Segundo acelerador. Permite dar unas dosis de radioterapia muy precisas a los pacientes con un tumor.
  • Seguridad. El acelerador dispone de un sistema para reducir los efectos secundarios y no afectar a las zonas sanas que rodean el tumor.
Fuente:
Diario Sur (Ángel Escalera)