Noticias
Noticias
Noticias
2552
visitas
El

El Clínico opera a niños de talla baja para que crezcan unos 40 centímetros

El hospital aplica un tratamiento quirúrgico para el alargamiento de piernas y brazos de los menores que sufren acondroplasia
El doctor Felipe Luna González durante una intervención

Las personas con acondroplasia se caracterizan por tener las piernas y los brazos muy cortos y, en cambio, el tronco y la cabeza de tamaño normal. Ese hecho hace que su estatura sea muy baja. Suelen medir en torno a un metro y diez centímetros. El Hospital Clínico Universitario es centro nacional de referencia para tratar quirúrgicamente a los niños con acondroplasia y lograr que crezcan unos cuarenta centímetros, treinta de las piernas y diez de los brazos.

El jefe del servicio de cirugía ortopédica y traumatología del Clínico, Felipe Luna, explicó a este periódico que operan a unos quince niños al año. Los pacientes deben ser intervenidos quirúrgicamente al menos en tres ocasiones a lo largo de sus vidas. La primera operación se realiza cuando tienen diez años. Consiste en el alargamiento de las dos tibias y de los dos fémures (piernas).

Alargamiento

La segunda intervención se lleva a cabo dos años más tarde y en ella se procede al alargamiento de los húmeros (brazos). La tercera vez que el paciente pasa por el quirófano es cuando tiene 14 o 15 años para someterse a un nuevo estiramiento de las dos tibias y los dos fémures.

«El objetivo que nos marcamos con este tratamiento quirúrgico altamente especializado es conseguir alargar unos treinta centímetros los miembros inferiores (piernas) y unos diez los superiores (brazos)», explicó el doctor Luna.

El jefe del servicio de cirugía ortopédica y traumatología añadió que lo importante es que gracias a esas intervenciones quirúrgicas el paciente consiga superar la talla de 1,5 metros, ya que de ese modo se le soluciona el problema estético y funcional.

En principio, casi todos los niños con acondroplasia son candidatos a recibir el tratamiento quirúrgico. No obstante, hay que consensuarlo con ellos y con sus familias, puesto que el proceso es largo y duro, de ahí que deben estar bien preparados psicológicamente para enfrentarse a la situación de pasar el menos tres veces por el quirófano. «Las familias juegan un papel primordial tras las operaciones de los pacientes», destacó Felipe Luna.

«En el Clínico operamos a pacientes acondroplásicos de toda España y sin coste para el SAS. Fuimos pioneros en este tipo de intervenciones», dijo el jefe del servicio de cirugía ortopédica y traumatología. El doctor Luna señaló que la causa de la acondroplasia es la mutación de un gen. Se da un caso de cada 15.000 niños. De padres de estatura normal puede nacer un bebé con acondroplasia.

Fuente:
Diario Sur (Ángel Escalera)