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Kilos que acaban matando

Entrevista a D. Eduardo de Teresa, Jefe de Servicio de Cardiología de nuestro Hospital y Presidente de la Fundación Española del Corazón
Eduardo de Teresa Galván, Jefe de Servicio de Cardiología

Hacer ejercicio físico es un aval para vivir más. El sedentarismo está detrás de muchas muertes prematuras.

El sobrepeso y la obesidad ganan peso a pasos agigantados a la vez que crecen los estilos de vida sedentarios. No moverse trae consigo un exceso de kilos. Esa gordura se acaba pagando con lo más preciado que tiene el ser humano: la vida. La falta de ejercicio físico propicia el aumento de trastornos como la diabetes, el colesterol y la hipertensión arterial, que son los principales factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares.

El presidente de la Fundación Española del Corazón y jefe del Servicio de Cardiología del hospital Clínico, Eduardo de Teresa, explicó a este periódico que la obesidad es el factor más determinante en las enfermedades cardiovasculares. «Si en España se lograse eliminarla, se reducirían los infartos de miocardio en un 40%». La segunda causa que más favorece la aparición de la patología cardiaca es el tabaco. En caso de que nadie fumase, los infartos bajarían más de un 20%.

Pasear y subir escaleras

El doctor De Teresa apuntó que la mejor prevención que puede llevarse a cabo para enfrentarse a las enfermedades cardiovasculares es practicar ejercicio físico con regularidad. «No es necesario hacer grandes esfuerzos. Se trata de introducir el ejercicio en la vida diaria. Simplemente, con pasear o subir escaleras con frecuencia se logra un beneficio para el corazón», señaló este experto, que defendió atajar cuanto antes el sedentarismo si se quiere conseguir una verdadera prevención.

El problema al que se enfrentan los médicos es que sus consejos caen a veces en saco roto. Las pautas de la sociedad hacen que se practique mucho menos deporte del que es necesario, con el consiguiente crecimiento del sobrepeso y la obesidad. Este hecho no sólo es sucede entre los adultos, sino que es preocupante en los niños. Los menores apenas se mueven y pasan demasiadas horas ante los juegos de ordenador o viendo la televisión.

Candidatos a enfermos

El doctor De Teresa precisó que el sedentarismo en la infancia hace que los niños tengan el colesterol elevado y engorden, con el peligro añadido de ser candidatos a padecer enfermedades cardiovasculares cuando lleguen a la edad adulta. Está demostrado que los menores empiezan a tener sobrepeso u obesidad a partir de los tres o cuatro años. El exceso de kilos afecta al 40% de los niños malagueños de ocho a diez años. La base para que los niños no engorden más de la cuenta y tomen más calorías de las necesarias está en vigilar su dieta desde que son bebés para controlar su consumo de productos grasos, unido a realizar más ejercicio físico.

Fuente:
Diario Sur (Ángel Escalera)