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Barbarela contará con un nuevo mamógrafo que realizará pruebas más rápidas y fiables

La digitalización de las imágenes permite detectar los tumores en el pecho de forma más precoz Cerca de 5.000 mujeres se beneficiarán anualmente de esta técnica
Los mamógrafos digitales no contaminan

La detección precoz de un cáncer de mama es la mejor arma para combatirlo con más garantías de éxito.

De ahí la importancia de que el Centro de Alta Resolución de Especialidades San José Obrero (Barbarela), adscrito al Hospital Clínico Universitario, disponga de un mamógrafo digital. Este equipo, que empezará a funcionar la próxima semana, hace las exploraciones de forma más rápida y permite unos diagnósticos más precisos.

El mamógrafo digital, que sustituye al tradicional, aumenta la calidad de la imagen y favorece la detección más precoz de las lesiones malignas, indicaron fuentes del Clínico Universitario. El dispositivo ha supuesto una inversión de 215.000 euros. Diariamente, se pueden hacer veinte mamografías, lo que supone un centenar a la semana y de 4.500 a 5.000 mujeres revisadas al año.

La principal diferencia entre los mamógrafos convencionales y los digitales está en la captación de la imagen. Mientras que en los primeros hay que revelar las placas, los segundos permiten ampliar, negativizar y magnificar las imágenes de la zona de la mama estudiada. Otra circunstancia a destacar es que las pacientes reciben entre un 25% y un 30% menos de radiaciones con el mamógrafo digital. Este dato es significativo en los casos de mujeres menores de 50 años, que tienen las mamas más densas, en las que es más complejo visualizar las lesiones y, por tanto, había que exponerlas a más radiaciones. Este aparato no es contaminante, al no tener que emplearse líquidos de revelado de las placas.

Acto único

Las pacientes son atendidas a través de la consulta de acto único, es decir, en una sola mañana se les hacen todas las pruebas necesarias y se les da el diagnóstico, con lo que se les ahorran varias visitas al médico. Una vez que la especialista que se ocupa de la consulta ve a la enferma decide si es necesario hacerle una mamografía o una ecografía o ambas pruebas exploratorias. Tras analizar los resultados, la especialista emite un diagnóstico y pone un tratamiento si lo considera oportuno. En caso de que haya que repetir alguna prueba, se detecte alguna anomalía en la mama o haya una sospecha de tumor, se remite a la enferma al Clínico para ser vista en la unidad de mama.

Anualmente se diagnostican en la provincia de Málaga entre 600 y 700 tumores de mama. De cada mil mujeres que se someten a una mamografía, sólo cuatro están afectadas de un cáncer mamario. La supervivencia por un tumor en el pecho en España es superior a la media europea, que se sitúa en el 76%. Los expertos recomiendan que las mujeres con edades comprendidas entre los 45-50 y 65-70 años se realicen mamografías cada dos años, aunque no presenten síntomas.

Aproximadamente, al 73% de las mujeres operadas de un cáncer de mama en el Clínico Universitario se les aplica cirugía conservadora, lo que evita tener que amputarles el pecho. En el caso de las pacientes a las que es necesario quitarles la mama, en el 25% de los casos se les hace una reconstrucción mamaria inmediatamente después de haberles amputado el pecho en el que tenían localizado el tumor.

¿Cuál es la novedad?

  • Ventajas: El mamógrafo digital es mucho más preciso que el tradicional. Permite ampliar las imágenes de la zona estudiada y no necesita revelar las placas. Además, las mujeres reciben menos radiaciones.
  • Ecológico: El nuevo mecanismo no contamina al no tener que emplearse líquidos de revelado.
  • Diagnóstico: La digitalización de las imágenes permite a los médicos ver con mayor nitidez la zona estudiada y diagnosticar con más fiabilidad si hay un tumor.
  • Precio: El equipo cuesta 215.000 euros.
Fuente:
Diario Sur (Ángel Escalera)
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