Noticias
Noticias
Noticias
2530
visitas
Inv

Investigadores del Hospital Virgen de la Victoria y el Centro de Transfusión Sanguínea participan en una investigación internacional de terapia celular en infarto

El estudio demuestra que las células de la sangre de pacientes que han sufrido esta enfermedad pueden generar el tejido dañado del corazón
Laboratorio de investigación de IBIMA

Investigadores de la Unidad de Gestión Clínica del Corazón del Hospital Universitario Virgen de la Victoria y del Centro Regional de Transfusión Sanguínea de Málaga participan en un estudio que demuestra que las células de la sangre de pacientes que han sufrido infarto pueden regenerar el tejido dañado del corazón. Estos profesionales, vinculados al Instituto de Investigación Biomédica de Málaga (IBIMA), forman parte de un grupo interdisciplinar, junto a otros científicos andaluces de las Universidades de Granada, Jaén, Málaga y Miami.

En concreto, se trata de las denominadas células progenitoras endoteliales (EPC), -aquellas que están destinadas a convertirse en vasos sanguíneos- pero que los científicos han conseguido que se diferencien hacia células de músculo cardiaco (cardiomiocitos). En este sentido, el centro sanitario malagueño se ha encargado de llevar a cabo la extracción y el procesamiento de enfermos que han padecido infarto para después enviarlas a los investigadores de la Universidad de Granada, junto a las muestras de cordón umbilical procedentes del Banco de Tejidos del Centro Regional de Transfusión Sanguínea (CRTS) de Málaga.

Los primeros resultados de esta investigación ya han sido publicados en la prestigiosa revista Cytotherapy, a través del artículo denominado 'Cardiomyogenic differentiation potential of human endothelial progenitor cells isolated from patients with myocardial infarction’.

En esta publicación intervienen el jefe de Cardiología del Hospital Virgen de la Victoria, Eduardo de Teresa, el coordinador de proyectos de investigación de la Unidad de Corazón de este centro sanitario, Manuel Jiménez, así como el director del Centro Regional de Transfusión Sanguínea, Isidro Prat, y el responsable de este proyecto en la Universidad de Granada, Juan Antonio Marchal.

Los investigadores explican que la posibilidad de que las células puedan cambiar su función se debe a que se encuentran en una fase inicial en la que las células aún no están maduras y, por tanto, tienen plasticidad, es decir, que éstas se pueden reconducir para que se conviertan en tejido cardiaco. En esta investigación los científicos analizaron in vitro la capacidad que tienen las denominadas células progenitoras endoteliales (EPC), aquellas que están destinadas a convertirse en vasos sanguíneos, para diferenciarse hacia células de músculo cardiaco (cardiomiocitos). Se comparó dicha capacidad en las células cardiacas de muestras de pacientes con infarto agudo de miocardio con las obtenidas a partir de sangre de cordón umbilical, una fuente donde ya se conoce que existen células madre capaces de regenerar tejido cardiaco.

Según los resultados obtenidos en este trabajo, se demuestra que células EPCs obtenidas a partir de ambos orígenes-sangre de pacientes y cordón umbilical- tienen plasticidad y funciones similares y que, por tanto, pueden utilizarse como terapia celular en el músculo cardiaco. La futura terapia que proponen los expertos ayudaría a los pacientes en proceso de regeneración tras el infarto, utilizando para ello células propias, lo que evitaría rechazos en los enfermos tratados.

Fuente:
Unidad de Comunicación de los Hospitales Universitarios Regional de Málaga y Virgen de la Victoria
Unidades Organizativas vinculadas